Soy la palabra que no espera
el ruido que hace hablar a tu silencio
el nudo de la cinta de tu pelo
la mirada que quiere subir a tu marea

El canto de esperanza en el asfalto
los dedos torpes que sueñan con tu espalda
las amarras de un barco encallado
el asesino sin culpa ni redada

Desde mi ventana

Desde mi ventana

sábado, 25 de julio de 2009

Amores perros









Debes saber que te olfateo mientras duermes

porque aunque no haya cucha ni techo

ni garitas, ni cunas, ni desvelo

yo llevo la pasión entre los dientes


Me encontraste entre los huesos perdidos

en el altillo de las lágrimas de los sabuezos

en las veredas sin correas ni paseos

en el vaso amargo de los besos sin hocico


No me pidas que me quede quieto

si te veo sola acariciando un duende

entre el aullido de los atardeceres


Pero si la noche es larga y fría

y el eco de la prisa llama a tu suerte

te ruego no me ladres: mordeme

jueves, 23 de julio de 2009






Entre letras no tan bellas como estas, y con un sonido que había que imaginarlo, apareciste con dos estrellas y diez manos para sostener el vértigo que alumbraba la Tierra.

Te colaste entre la bruma y los escombros del alma, alumbraste mi camino mansa, dulce y profunda, sencilla y sonriente, escondida a medias bajo el umbral de un café negro y una mesa tan redonda como el círculo perfecto que creaste a mi lado.


Mirabas hermosa y dulce, con los ojos llenos que esgrimían una esperanza que no pedía permiso ni disculpas para sentarse a comer con nosotros. Fue un silencio, una luz brillosa que se coló entre tu pelo, tus ojos y tu risa (el triángulo más perfecto que la vida humana conoce) lo que dibujó quizás el camino más nítido, genuino y sencillo para empezar a caminar. Porque a veces... algo te sacude el hombro izquierdo, te pide a gritos que salgas, que te atrevas a matar de dos tiros al pájaro del sueño triste.

Entonces, así, sin más cartas que la mirada cargada de café, me encerraste en tu casino luminoso para jugar a la ruleta con los hilos de tu pelo, con la boca abierta y vacía pidiendo humedad.


Y llegó el día en que la noche cantó bingo y con tres guiños de luna selló cuatro labios y cuatro ojos ciergos y bien abiertos para descubrir que el tiempo era tan relativo como infinito, que en la humedad de tu boca podían nadar todos los peces del mundo.


Y las tardes eran semanas entre la risa y la espuma, y la siesta era un tren al cielo de tu cuerpo dormido, desnudo, hermoso y perfecto, que dibujaba su mejor cuadro en el reflejo de tus ojos cansados, en tu piel de manteca y miel y en la figura irrepetible que conforma cada retazo de tu rostro.

Sólo así el amanecer se cuela luega en el brillo de tus ojos que me alumbran y me abrazan para decirme una vez más un te quiero dulce, una vida que canta sueños y recita certezas

lunes, 6 de julio de 2009

Este retazo









Como un libro salvado del mar


como un muerto que aprende a besar

para ti





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Mi sueño cumplido, repetido, mejorado,

mi espejo, mi suspiro, mi espejo desahogado,

mi carta sobre la manga, mi puñal, mi redada,

mi papel escrito sobre la carne derramada



Sos mi sombra, mi tercera mano, mi segunda vista,

la reina de mis madrugadas, la maga de mis noches,

mi manantial, mi estampida, mi cuna, mi derroche,

mi poema por escribir, mi mapa, mi frontera, mi arista


Serás una estrella fugaz, una risa que vuela, un planeta que gira,

una flor que se abre, una herida que cierra, un camino que surca,

una rama húmeda, un puente, barrendera de hojarascas, grita


Cuenta todas las estrellas que lloran celosas detrás de tus ojos,

porque maldice si te gritan los relojes, camina, suspira,

palpita este retazo de hombre si se acortan tus atajos

miércoles, 1 de julio de 2009

Nuevo espacio

Nuevo espacio: "La historia está viva"

Este espacio intenta acercar la cotidianeidad de la historia mediante un ejercicio de reflexión sobre las prácticas cotidianas, intentando, desde la comprensión del pasado, dar sentido al presente y comprobar que, en contra de aquellos que pretendan hacerla una verdad absoluta a la que pocos acceden, la tenemos al alcance de la mano, viva, radiante, decadente, cuestionadora, latente. La historia está viva, no ha terminado.


"Por mucho que la silencien, la historia humana se niega a callarse la boca"

Eduardo Galeano




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